¿Quién no está deseando irse de vacaciones?

¿Quién no está deseando irse de vacaciones?

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Viajar te puede aportar muchísimas ventajas para que la rutina no se convierte en un peso y que sólo deseemos que pasen los días para que sean nuestras próximas vacaciones.

Viajar te despeja, te saca de tu entorno habitual para que puedas relajarte y desconectar. Al despejarte de tus responsabilidades y dilemas diarios te encuentras más positivo y con más energía que te hacen tomar mejores decisiones vitales. La motivación es un factor clave para que nuestra vida sea llevada con más facilidad.

Viajar te hace conocer nuevas culturas, te hace ponerte en el papel de otras personas con otras costumbres muy diferentes a la que realmente no estamos acostumbrados por lo que tenemos que abrir nuestra mente. Es decir, en pocas palabras, nos saca de nuestra burbuja o zona de confort. De una forma más radical como lo dice Cesare Pavese: “Viajar es una brutalidad. Te obliga a confiar en extraños y a perder de vista todo lo que te resulta familiar y confortable de tus amigos y tu casa. Estás todo el tiempo en desequilibrio. Nada es tuyo excepto lo más esencial: el aire, las horas de descanso, los sueños, el mar, el cielo; todas aquellas cosas que tienden hacia lo eterno o hacia lo que imaginamos como tal”. Nos hace apreciar los pequeños detalles, que durante el día a día no le damos importancia y no nos percatamos, y valorar más lo que tenemos, haciéndonos más humildes y considerados.

Para hacer una comparación, viajar es como si pasáramos de conducir con el piloto automático al tradicional, donde nosotros tenemos que estar más alerta ya que tenemos que ir poniendo cada marcha cuando sea necesario.  Como dijo Mark Twain: “Viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente”.

Pero este estado de alerta es el que nos hace aprender, el que nos hace esforzarnos para conseguir una recompensa, donde la superación personal tiene el papel protagonista.

Viajar es  desarrollarse personalmente de una manera constante consiguiendo más autoconfianza,  donde el aprendizaje sobre uno mismo puede llegar a ser sin límites. Debido a que la adrenalina de perderse siempre está ahí presente y le da un toque interesante que nos hace sacar nuestra parte más creativa. Porque a veces la mejor manera de encontrarse, es perdiéndose.

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